Emblemático Proyecto de Actuación de Regeneración Urbana Integral (A.R.U.I.), redactado para el Ayuntamiento de Tembleque.

Calificado con Mención de Honor por haber obtenido la máxima puntuación (250 sobre 300) contra los A.R.U.I. presentado por municipios de Castilla-La Mancha (Toledo, Talavera, Tarancón, Illescas, Alcázar de San Juan, Alcalá de Júcar,...) según convocatoria de Orden 30/08/2016 de la Consejería de Fomento de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y de la Resolución 20/10/2016 de la Dirección General de Vivienda y Urbanismo de dicha Conserjería.

El ARUI tiene por objeto difundir las líneas estratégicas básicas de planificación futura de la localidad de Tembleque, para que mediante: operaciones de rehabilitación edificatoria, tratamiento de espacios públicos, renovación de infraestructuras urbanas, implantación de nuevos servicios urbanísticos, potenciación del sector Turístico, integración de distintos sectores poblacionales, eliminación de discriminaciones sociales, consecución de accesibilidad universal, y otras actuaciones complementarias de las anteriores, fomentar la regeneración y revitalización funcional del tejido socioeconómico de la localidad, todo ello bajo los actuales desafíos de sostenibilidad ambiental, protección del patrimonio histórico e implantación de nuevas estrategias urbanas de dinamización local.

El Proyecto de Regeneración plantea las siguientes estrategias de intervención:
   1-. Mejora de barrios; Manzana C/ Convento, 51.
   2-. Regeneración de Casco Urbano y Centro histórico.
   3-. Regeneración de áreas funcionalmente obsoletas: Arroyo de las Cruces.
   4-. Eliminación de infraviviendas: Barrio de San Antón
   5-. Creación de eco-barrio: Unidades de Ejecución CV-4, CV-5 y CV-6.
   6-. Potenciación de las zonas turísticas: Eje Monumental
   7-. Proyecto Social: Planes de formación y apoyo a sectores de población en riesgo de exclusión socio-laboral.

Publicado en: Actuaciones urbanas

Importante proyecto de arquitectura en Tembleque (Toledo) para Hotel **** redactado en el año 2009 por encargo de una multinacional hotelera, y que consisteen la restauración, rehabilitación y ampliación del Palacio de los Fernández Alejo ó vulgarmente conocido por Palacio de las Torres.

Este edificio se constituye como claro ejemplo de la arquitectura española del Siglo XVIII, y es una de las últimas construcciones palaciegas de estilo barroco realizadas en España, y fuedeclarado Monumento Histórico-Artístico de carácter nacional, por Real Decreto 758/1979 de 9 de mayo.

La construcción del Palacio, fue promovida por D. Antonio Fernández Alejo, que quiso materializar parte de su gran fortuna forjada en América, y que a su vuelta de dicho continente hizo levantar esta insigne obra, utilizando para ello maderas importadas, piedra caliza de la zona y otros materiales nobles; dejando reflejo de su linaje en el escudo de armas de la fachada principal, en el que flanqueado por sendas carabelas como símbolo de su procedencia, aparece entre otras inscripciones, la fecha de su construcción AÑO DE 1753. Citado Palacio, es un magnífico y único ejemplo de arquitectura doméstica de estilo barroco que se conserva en la región de Castilla La Mancha.

Del conjunto original, solo nos queda actualmente, el cuerpo noble principal, un jardín adosado por su lado Sur y el cerramiento que separa éste de la calle Fray Francisco de Tembleque; habiendo desaparecido tanto las edificaciones que albergaban las dependencias de servicio (cocinas, almacenes, graneros, bodega, horno, habitaciones de servidumbre, caballerizas, cuadras, etc), como los espacios libres complementarios para permitir la correcta funcionalidad de todo el conjunto.

El edificio actual se presenta exento, de proporciones cuadradas (33,5x33,5 m), compuesto de semisótano, tres plantas y dos torreones con chapitel (en gran parte desaparecido) en las esquinas de su fachada principal, con patio central porticado y jardín (hoy desaparecido) adosado a su fachada Sur, y escalera imperial en uno de sus laterales.

Desde nuestro estudio de arquitectura en Toledo planteamos el diseño de la completa reahbilitación del edificio que constituye el cuerpo principal conservado del Palacio, de acuerdo con las actuales teorías (Carta de Cracovia), proponiendo al mismo tiempo la construcción de un nuevo cuerpo edificatorio en sustitución de las desaparecidas dependencias de servicio (cocinas, almacenes, bodegas, caballerizas, establos, etc), de nueva factura y diseño, ligeramente separado del edificio histórico y conectado con éste mediante pasarela acristalada. Por otra parte y como elemento primordial para la reutilización del edificio, se diseña una cubierta para su patio interior, resuelta con vidrio estructural y tirantes de acero.

Exteriormente el Palacio presenta una sencilla y elegante composición, a base de muros de mampuesto de cal y canto ó tapial, revocados con mortero de cal sobre zócalo de sillares de arenisca (al igual que las esquinas e impostas de separación de plantas), cornisa con alero resaltado en arenisca con modillones pareados y cubierta inclinada de teja árabe. Los huecos están distribuidos ordenadamente y simétricamente en las fachada Este (principal) y Sur, aleatoriamente en la fachada Norte y desordenadamente en la fachada Oeste, debido a que ésta en principio no estaba concebida como fachada del edificio y surgió como consecuencia de la desaparición del resto de las dependencias de servicio que se encontraban adosadas al edificio principal en este punto.

Destaca sobre todo el conjunto, tanto por su composición como por su ornamentación, la fachada principal del edificio; ésta se resuelve con dos cuerpos laterales que destacan en altura por el remate de los dos clásicos torreones con chapitel de coronación, que le aportan su imagen característica y el topónimo de "Casa de las Torres", y un cuerpo central de menor altura, en el que adquiere preponderancia la portada barroca de acceso al Palacio que alcanza las tres plantas del edificio y que con su iconografía decorativa e inscripciones, nos describe datos relevantes sobre sus propietarios, sobre la época y fecha de construcción.

El diseño del proyecto arquitectónico redactado por nuestro estudio de arquitectura en Toledo, que obtuvo informe favorable por parte de la Comisión Provicnial del Patrimonio Histórico de Toledo, se fundamenta en el mantenimiento y puesta en valor del Palacio tal y como aparece actualmente, y creación en la zona Oeste del solar (en sustitución de los anejos hoy día desaparecidos) de un cuerpo edificatorio cuasi exento de dos plantas sobre rasante y comunicado con aquél mediante dos "pasarelas" acristaladas, en el que se ubicarán los usos complementarios del edificio principal.Esta premisa da respuesta global al problema inicial planteado, se completa con la resolución en detalle de la organización formal, funcional y espacial que el uso hotelero requiere.

El Palacio actual se muestra formalmente al exterior, exento, con un volumen rotundo, de sencilla lectura y fácilmente identificable no sólo en la trama urbana de la localidad, sino también claramente reconocible dentro del paisaje urbano, desde cualquier punto de vista lejano del municipio.

Por este motivo entendemos que cualquier intervención que se lleve a cabo sobre el mismo, debe basarse en el respeto al edificio en su forma actual, y en caso de acometer su ampliación

(como es nuestro caso), debe de materializarse ésta con un volumen compacto de menor altura y entidad que el principal; de tal manera que se establezca entre ambos una relación volumétrico-formal discreta y eficaz, manteniéndose al mismo tiempo la jerarquía entre edificio servido (palacio) y edificio sirviente (ampliación).

Atendiendo a la premisa anterior, se propone la rehabilitación del edificio manteniendo estrictamente su configuración externa e interna. Dicha intervención recupera todos los invariantes histórico-arquitectónicos de importancia que posee el Palacio, eliminando aquellos elementos añadidos en anteriores actuaciones, e introduciendo las soluciones actuales necesarias para dar coherencia y funcionalidad al conjunto. En este sentido hay que mencionar: por una parte, la recuperación del patio interior mediante su cubrición con vidrio laminar, lo cual permite utilizar dicho espacio en planta baja, como lugar excepcional de recepción y bienvenida, y mantener la galería de planta primera como acceso a las distintas dependencias, sin restar unidad espacial al conjunto; y por otra, la recuperación del semisótano y aljibe del edificio, mediante su excavación arqueológica, lo que permite la puesta en valor como posible bodega, de un espacio hasta ahora inutilizado.

Se mantienen intactas las fachadas Este (principal) y Sur (a jardín), la Norte se modifica un solo hueco, y en la Oeste, dado su carácter de "no fachada" se adopta una solución de escasos huecos de simple proporción cuadrada y ordenados en función de la dependencia a la que sirven. Igualmente se mantiene el cerramiento exterior del jardín de fachada Sur, aunque se adapta en longitud para adecuarse al nuevo edificio proyectado.

Como complemento al edificio principal, se propone un nuevo cuerpo edificatorio situado en el lugar que ocupaban antiguamente parte de las dependencias de servicio del Palacio y diseñado en forma paralelepipédica con sótano más dos plantas sobre rasante. Este nuevo edificio se ubica exento del principal y queda conectado con él en su parte central, a través de dos pasos totalmente acristalados con el fin de reforzar la separación entre los dos edificios. Este nuevo volumen, que no pretende competir con el Palacio, se diseña compacto en forma de paralelepípedo y resuelto con lenguaje formal claro y simple. Su planta baja aparece ligera y transparente, y su planta alta se nos muestra revestida de piedra caliza de la comarca con piezas rectangulares de diverso formato y huecos homogéneos en forma cuadrada, colocados ordenadamente de acuerdo a las habitaciones a las que sirven.

Por último se rediseña el desaparecido jardín de la la fachada Sur, incluyendo parterre de boj, fuente circular con surtidor y estanque, para dotar al edificio de un filtro regulador de temperatura en época caluros y como zona de descanso al aire libre, conectada directamente con la calle a través de la puerta existente en su cerramiento y con el interior a través del bar-restaurante.

Publicado en: Hotelera

La Plaza Mayor de Tembleque, declarada Conjunto Histórico Artístico en el año 1973, es un valioso ejemplar de plaza porticada castellana, que aún con pequeñas modificaciones, conserva actualmente su diseño original. De autor anónimo, sus trazas datan del año 1598, año en que se resolvió pleito de expropiación de unas casas que afeaban la susodicha plaza y que pertenecían a la Capellanía de Animas, y se conoce que en el año 1653, el rey Felipe IV arcabuceó a una res en un festejo taurino.

El Proyecto se redacta en el año 1999 en nuestro estudio de arquitectura en Toledo por encargo de la Consejería de Educación y Cultura de la JCCM, constituyendo una primera fase de intervención de acuerdo con el Plan Director de Actuación que se recoge en el Informe de Bases redactado por el mismo Arquitecto.

Tiene por objeto la completa restauración y rehabilitación de los Pórticos Sur (real) y Oeste (del toril), como elementos singulares que adquieren destacado protagonismo en el conjunto arquitectónico y que confieren la imagen característica universal con que se conoce mundialmente al Monumento.

Se acomete el desmontaje total de cubiertas y entramados de madera, y previo alineado y aplomado general, se procede a consolidar carreras principales, alfarjes, durmientes, pies derechos, zapatas, tocaduras, socarrenas, pares, limas, etc. La actuación se remata con la ejecución de cubiertas, petos y rejería; habiéndose colocado en el Pórtico Sur nueva veleta diseñada “ad hoc” con solución en pletina y chapa perforada, como elemento que fecha la época de la intervención.